Algunos cambios al currículo interdisciplinario del Programa de Honor reflejan preocupaciones sobre cómo el curso excluia perspectivas no occidentales.
Algunos cambios al currículo interdisciplinario del Programa de Honor reflejan preocupaciones sobre cómo el curso excluia perspectivas no occidentales.
HONR 101 Tradiciones occidentales – de la Antigüedad a la Edad Media — es una asignatura fundamental e introductoria al Programa Interdisciplinario de Honor de Loyola y está pasando por cambios curriculares significativos para diversificar su contenido y promover la inclusividad.
Los cambios responden a preocupaciones sobre la manera en que el curso excluia las perspectivas no occidentales. Sugieron gracias a los efuerzos de miembros del profesorado y de la Coalicion de Honor de Gente Negra, Indigena, y de Color (Honors BIPOC por su siglas en ingles). Estudiantes y profesores reconsideraron cómo enseñar un curso con mayor énfasis en perspectivas globales que sirva mejor a los estudiantes.
“El mundo académico entero ha llegado a este punto,” dijo Virginia Strain, directora del Programa de Honor. “Y la Coalición de Honor BIPOC, el consejo ejecutivo y esos estudiantes, han sido instrumentales en ayudarnos a prestar atención.”
Amelie Malone, presidenta de la Coalición de Honor BIPOC, se ha mostrado optimista ante los cambios en los últimos años. En una visita reciente al aula donde estudiantes asistían al curso, Malone se sorprendió por los esfuerzos de diversificación.
“Dije en voz alta — ‘ay, dios mío,’” dijo Malone, ahora estudiante de cuatro año. “Había personas [en el aula] que se veían como yo — había gente BIPOC [de varias etnias]. Antes era muy limitado. Me sorprendió ver como el trabajo [de la Coalición] hace una diferencia y crea cambios significativos.”
En la seccion de HONR 101 que Malone tomo, dijo que podia “contar con los dedos cuantos estudiantes negros habia.” Durante gran parte de la historia del programa, la población estudiantil fue casi exclusivamente blanca y masculina, según Malone. Esa falta de inclusión y representación la motivó a unirse con otros estudiantes para impulsar cambios.
“Yo, junto con el resto de la Coalición, vimos la falta de diversidad en el currículo — compañeros de clase y profesores también querían ver cambios,” dijo Malone. “Me uní a la Coalición porque admiro su misión para luchar por cambios. Siento que los estudiantes tienen el derecho de ocupar cada espacio en la universidad, y deberían recibir una experiencia diversa, equitativa y holística.”
“HONR 100 y 101: Ideas en el Mundo” nacieron para abordar estas preocupaciones. Estos nuevos cursos, actualmente en proceso de revisión institucional, reimaginan un currículo que va más allá de lo que se enseñaba en el pasado.
Strain dijo que la secuencia actual de HONR 101 y 102 es el producto de la pedagogía del siglo XX, y examina principalmente lo que tradicionalmente se considera obras “monumentales” de la literatura occidental. Este modelo, asociado con instituciones como la Universidad de Chicago, asumia que estos textos tenían un valor intrínseco mientras ignoraba ideas y obras fuera del canon occidental.
“Este currículo previo fue creado bajo un paradigma que suponía que la tradición europea, y luego la occidental, formaba parte de una civilización superior,” dijo Strain. “Que [esa tradición] establece modelos y precedentes para el resto del mundo.”
El título y lenguaje del nuevo currículo son deliberadamente amplios para dar libertad a profesores y conferenciantes de adaptarlo según sus objetivos, según Strain.
“No queremos que el equipo docente sienta que debe encajar en un programa de estudios rígido,” dijo Strain. “Queremos que generen sus propias ideas sobre como textos, culturas, épocas y voces se conectan.”
La descripción del curso en el currículo propuesto mantiene la naturaleza holística del programa en su exploración de la religión, las artes, la literatura y la filosofía — áreas en las que los estudiantes reciben exenciones. Para cumplir los requisitos de estas exenciones y aplicarlos a culturas diversas, se seleccionan temas interdisciplinarios. Estos temas, que abarcan distintos continentes y épocas, influyen en el enfoque y el material del curso.
“Una idea para un curso anual es la migración humana,” dijo Strain. “En un curso sobre migración humana, un módulo podría abordar los pueblos nómadas, incluyendo comunidades indígenas y su literatura, además de textos orientales, del sur global, y ‘occidentales.’”
Al centrar el curso en un tema global en lugar de una región particular o esfera cultural específica — como tradicionalmente se define ‘lo occidental’ — el programa no solo amplía horizontes, sino que también se enfoca en tendencias reales, explorando como eventos históricos impactan el mundo moderno en el que viven los estudiantes de hoy.
“El módulo final de este curso hipotético se enfocaría en las rutas comerciales, con un estudio de caso en la ruta de la seda o el comercio atlántico de esclavos,” dijo Strain. “Eso sería en el primer semestre, siguiendo cronológicamente y examinando el tema de migración desde distintos puntos de vista en cada módulo.”
Aunque las descripciones actuales son hipotéticas, proponen un nuevo modelo de pensamiento para buscar llevar el Programa de Honor más allá de sus raíces del siglo XX. Esta propuesta curricular transformaría lo que se enseña para fomentar una comprensión más amplia y relevante para estudiantes del siglo XXI, según Strain.
“Pienso que es muy bueno, especialmente en el Programa de Honor, analizar una variedad de textos, y no solamente los que provienen de una región específica,” dijo Rylee Irwin, una estudiante de primer año. “[Me gusta] la exposición a distintos tipos de textos que puedan ofrecer diferentes perspectivas, y no sólo con respecto a la literatura de su época, sino también al mundo contemporáneo.”
Sobre la lucha por cambios curriculares — el ímpetu detrás de estos desarrollos — Stain ofreció un mensaje de apoyo a los estudiantes que desean ver más cambios en cómo y qué enseña la universidad.
“No supongan que sus profesores o la administración actúan en su contra,” dijo Strain. “A veces estamos luchando la misma lucha. Y cuando ustedes aportan su apoyo y energía estudiantil, eso nos ayuda a todos a alcanzar nuestros objetivos.”
John FitzGerald is the translator for The Phoenix. A first-year student specializing in Romance languages, John’s passion for cultures overseas has led him to studies in French, Spanish, Italian, German, and Russian. He spends most of his time practicing harp repertoire, seeing concerts around the city and perusing international newspapers.
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