La universidad y el Ignatian Mission Center tienen planes para dar un nuevo uso a la propiedad de St Ignatius.
La universidad y el Ignatian Mission Center tienen planes para dar un nuevo uso a la propiedad de St Ignatius.
Un plan de Loyola y Ignatian Mission Center (IMC) para remodelar la iglesia de St. Ignatius y la escuela correspondiente entra en su próxima fase.
El centro de misión, un grupo basado en la acción comunitaria, la fe y la enseñanza social católica en Rogers Park y Edgewater, está planeando remodelar la iglesia y la casa del párroco para usarlas como un centro comunitario y refugio para mujeres hispanohablantes que se enfrentan a la violencia doméstica.
Loyola planea demoler y reconstruir la escuela primaria para crear más viviendas para estudiantes.
El proceso de remodelación de los dos edificios, ubicados en 6559 N. Glenwood Ave., se llevará a cabo según calendarios independientes, pero Loyola e IMC están trabajando colaborativamente para llevar adelante el proyecto, según IMC.
La Arquidiócesis de Chicago ha tenido la propiedad a lo largo de su historia, que ha incluido varios usos como escuela. La escuela primaria de St. Ignatius cerró en 1994 debido a una consolidación con Northside Catholic Academy, según los documentos parroquiales de St. Ignatius. En 1995, la Chicago Waldorf School se mudó al edificio, donde permaneció hasta trasladarse a Andersonville en 2018.
La escuela fue dirigida por la parroquia St. Ignatius hasta que cerró en 2021, momento en el cual, según el derecho canónico, la propiedad fue transferida a St. Gertrude. La Arquidiócesis mantiene la propiedad en fideicomiso para la parroquia St. Gertrude, ubicada en 1420 W. Granville Ave.
La directora de Iniciativas Vecinales de Loyola, Jennifer Clark, es una de las personas responsables de los planes de la universidad para demoler la escuela.
Para facilitar un cambio en la zonificación, la petición de Loyola debe ser aprobada por el Ayuntamiento, según Clark. Clark dijo que los detalles de la remodelación se han comunicado mediante foros, encuestas públicas y enlaces en los boletines informativos del Distrito 49.
Debido a la antigüedad del edificio escolar, no se cumplían los requisitos necesarios para que la propiedad se pudiera utilizar como vivienda, dijo Clark. Para solucionar eso, la universidad planea demoler el edificio y comenzar el proceso de demolición a principios de 2027, una vez que reciba la aprobación.
Clark considera que la remodelación es necesaria para abordar la necesidad de vivienda estudiantil. Para solucionar la falta de vivienda estudiantil, se necesita más infraestructura que pueda ser construida y administrada por la universidad, dijo Clark.
“Una reutilización adaptada de todos los edificios en ese campus no es financieramente viable,” dijo Clark. “No es accesible según la ADA de ninguna manera.”
Clark dijo que el proyecto aborda la alta demanda de vivienda estudiantil de la universidad. La reutilización también combatirá la crisis en la vivienda en Chicago, dijo Clark.
El edificio de cinco pisos tendría 64 unidades e incluiría servicios como lavanderías y zonas de estudio, según un Flow Page creado por el Departamento de Relaciones Comunitarias de Loyola, que no respondió a una solicitud de comentarios.
“Cada vez hay más estudiantes de tercer y cuarto año que solicitan vivienda estudiantil, y simplemente no podemos acomodarlos”, dijo Clark. “Nuestra esperanza es que podamos aliviar un poco la presión sobre el mercado de la renta.
Sierra Gulick, estudiante de segundo año especializándose en teatro, dijo que no cree que el aumento de la construcción de viviendas en la universidad sea necesario. Dijo que el precio de los dormitorios no ofrece una alternativa más barata que la renta de una propiedad fuera del campus.
“Pienso que nuestros dormitorios son demasiados caros,” dijo Gulick. “Estoy emocionada por mudarme fuera del campus.”
Junto con el proyecto de vivienda estudiantil, IMC trabaja para dar un nuevo uso a la iglesia y la casa del párroco, que cerraron con la fusión de la Arquidiócesis en 2021.
El director ejecutivo de IMC, Liam Ford, dijo que la nueva ubicación sería más conveniente para los numerosos grupos a los que alimentan y sirven. IMC y su comedor social están actualmente ubicado en 1735 W. Greenleaf Ave. Ford dijo que un espacio más grande sería muy beneficioso.
“Las 900 personas o más que servimos cada semana estarán mejor atendidas en una instalación más grande,” dijo Ford.
Ford y Clark dijeron que Loyola y IMC tienen planes para preservar la historia jesuita. Ford dijo que los espacios sagrados de la iglesia serían preservados y que se seguirán ofreciendo servicios religiosos.
“Esperamos que la iglesia sea designada como lugar sagrado de la Arquidiócesis,” dijo Ford.
El 20 de julio tuvo lugar una reunión del Ayuntamiento del Distrito 49, en la que se mostró que IMC y Loyola seguirán adelante con sus propuestas de remodelación para el sitio.
La oficina de prensa del Distrito 49 no estaba disponible para hacer comentarios.
El padre Dan Hartnett, profesor emérito de Loyola y actual capellán del Ignatius Volunteer Corps, dijo que, una vez terminada la construcción, los dos grupos colaborarán en el espacio y su utilidad.
Harnett dijo que la casa del párroco sería un lugar que beneficiaría tanto a la comunidad como a la universidad.
La casa del párroco se encuentra actualmente en el proceso de convertirse en una casa de transición para mujeres hispanohablantes que se enfrentan a la violencia doméstica, dijo Harnett. De este modo, los estudiantes podrían adquirir experiencias en la casa, lo que ampliará su perspectiva cultural y les ayudaría a estar más conectados con la comunidad, explicó Harnett.
Harnett dijo que cree que los programas universitarios, como la Escuela de Trabajo Social y la Escuela de Enfermería Marcella Niehoff, podrían beneficiarse del centro mediante oportunidades para que los estudiantes se ofrecieran como voluntarias para cuidar a los niños y a las madres.
Harnett dijo que está íntimamente involucrado con el proceso. Anteriormente trabajó en Casa de Paz en Waukegan, IL, un centro que ofrece sus servicios a víctimas de violencia doméstica. Su experiencia allí inspiró el nuevo proyecto para la casa del párroco.
Casa de Paz siguió un plan de seis meses basado en la curación, la recuperación y el rejuvenecimiento de mujeres hispanohablantes. Harnett dijo que planea seguir un concepto similar en el sitio en Rogers Park.
“Si estás sanando, quieres sanar con la gente que habla tu lengua,” dijo Harnett. “Si no, será otra experiencia de alienación.”
Los representantes de ambas instituciones expresaron su entusiasmo por ver el resultado del plan.
“Queríamos algo que formara parte de la comunidad de Rogers Park,” dijo Harnett. “Eso sería una presencia muy positiva y constructiva dentro de la comunidad de Loyola.”
Nota del editor: Una versión anterior de este artículo afirmaba que la reunión comunitaria tuvo lugar en agosto de 2022 y que la propiedad de la parroquia fue transferida de St. Ignatius a la Arquidiocesis de Chicago en 2018. Este artículo fue corregido el 11 de septiembre de 2026 para reflejar que la reunión tuvo lugar el 20 de julio de 2026, y que, aunque la Arquidiócesis siempre ha tenido la propiedad de la parroquia, ahora la mantiene en fideicomiso para St. Gertrude ‘s.
John FitzGerald is the translator for The Phoenix. A first-year student specializing in Romance languages, John’s passion for cultures overseas has led him to studies in French, Spanish, Italian, German, and Russian. He spends most of his time practicing harp repertoire, seeing concerts around the city and perusing international newspapers.